Mi experiencia con alimentación complementaria: pautas y consejos
Os vuelvo a hablar de la
alimentación autorregulada o baby led weaning que ya os empecé a comentar en
este post.
Hoy os hablo desde la
experiencia, mi bebé lleva 4 meses con la alimentación complementaria y estamos
encantadísimos. Por eso, y ante ver que muchas madres tienen dudas sobre este
tema he decidido compartir mi experiencia con cosas que a mi me gustaría haber
tenido muy claras desde el principio, con el objetivo de poder ayudar a otros
padres en este proceso, que a veces no es fácil.
Para quienes esto de BLW os suene
a chino, y resumiendo se trata de
alimentar a tu bebé con sólidos, es decir pasar de la lactancia a los alimentos
tal cuál los consumimos los adultos. Hay quien le llama a este método
alimentación libre de papillas, pero a mí no me gusta llamarle así porque
muchas veces en nuestra dieta mediterránea consumimos cremas o sopas y eso no
quiere decir que nuestro bebé deba prescindir de ellas.
Prefiero llamar a este tipo de alimentación autorregulada o BLW
alimentación normal y saludable, porque es la alimentación que consume (o debería
consumir), en nuestra sociedad y orientada a cualquier persona sana, sea
adulto, niño, adolescente o bebé.
Como ya dije en su día se trata
de una alimentación que pone al bebé en
el papel de director y actor de lo que se lleva a la boca, siento nosotros
meros facilitadores.
Quien este interesado en llevar a
cabo este tipo de alimentación recomiendo que se lea a conciencia el libro de “Se me hace bola”, el nutricionista de prestigio Julio Basulto aclara muchos
conceptos básicos para no tener dudas sobre la alimentación, basado en estudios
y en la evidencia científica de una manera clara y rigurosa. Este libro debería
ser “la biblia” en el proceso preparto.
Yo reconozco que no sólo tuve que
leer este libro, sino releerlo y releerlo varias veces sobre temas concretos,
ya que me iban surgiendo dudas al ponerlo en práctica. Gracias Julio por una obra
tan bien elaborada y estructurada y, también por responder a mis preguntas en
facebook, santa paciencia maestro!!!!
Evidentemente en la alimentación
complementaria normal y saludable juega
un papel muy importante el sentido común de los padres. Así, el primer día
no le vas a dar a tu hijo unas chuletillas de cordero y pretender que él solito
se las coma de buenas a primeras, como todo, lleva un proceso y es leeeento,
pero muy eficaz.
La idea esencial de la
alimentación autorregulada o alimentación normal, es que el bebé aprenda a masticar (para ello no necesita dientes), estamos
dando al bebé la oportunidad de aprender a mover la mandíbula y triturar con
sus encías, para luego deglutir el
alimento.
A continuación y a modo de
resumen basado en mi experiencia y en Basulto os dejo una serie de consejos
para poder acompañar a vuestro hijo en la alimentación normal y saludable.
Pautas antes de empezar
- Para poder iniciar a un bebé en la alimentación normal este debe mantenerse erguido, para asegurarnos que su cuello no se dobla impidiendo la entrada de alimentos por la glotis y por consiguiente el riesgo de ahogo. Debemos asegurarnos que el bebé se mantiene sentado en la trona, recto y que ha perdido el reflejo de extrusión (ya no escupe los alimentos que entran en su boca). Debe tener más de 6 meses, ya que debemos seguir las pautas de la OMS sobre es un buen momento para empezar además es una edad en la que en general todo los niños ya se cumplen los requisitos anteriormente especificados.
- La leche materna sigue siendo el alimento de preferencia durante el primer año de vida. Primero ofrecemos la toma y luego la comida, nunca las sustituimos. Según los estudios, la leche materna aporta muchas más calorías que cualquier otro alimento que le podamos dar, no tengamos miedo a que estén desnutridos ,si son niños sanos, la lactancia materna es suficiente.
- Atragantamiento versus ahogo. El atragantamiento es la dificultad para tragar una cosa, ante la cual todos tenemos el reflejo de la tos o la arcada. El niño si ve que se atraganta, tranquilos que es el primero en sacarlo.
En cambio, el ahogo es cuando
algo un alimento o un objeto obstruye las vías superiores evitando dejar pasar
el aire, en ese caso no ponemos rojos-casi morados y no podemos respirar, esta
segunda opción es muy muy remota en los bebés, sobre todo si se le ofrecen
alimentos en trozos grandes que sobresalgan de su puño. Al contrario de lo que
pueda parecer ofrecer una pera madura en gajos o palitos es más factible de
gestionar por él que no en trocitos pequeños, los cuales sí que suponen un
riesgo de atragantamiento y/o de ahogo. Evitaremos alimentos duros como la
zanahoria cruda o la manzana ya que en un primer estadio van a ser muy
difíciles y suponen un riesgo de ahogo.
Con mi hija nos llevo 2 meses y
medio el conocer los alimentos sin apenas procesar, en su estado puro fruta o
verdura cocida. A partir de entonces pudimos empezar a ofrecerle recetas. Mucha
calma, no hay ninguna prisa, escucha a tu bebé, no te adelantes a sus límites.
Mi hija no ha presentado ningún
indicio de ahogo, sí de atragantamiento pero gestionado totalmente por ella con
tos o arcada, fueron muy pocos, muy pequeños y al principio. Es recomendable
que conozcáis la maniobra de Heimlich para bebés.
- Podemos ofrecer cada día un alimento nuevo para poder observar si existe alguna reacción alérgica. Es recomendable empezar por alimentos simples, es decir sin procesar (frutas maduras) y que según tu sentido común le resulten más fáciles de gestionar en el aprendizaje de la masticación.
- En un primer momento hasta que tu bebé haya aprendido el proceso de primero masticación y luego deglución no es nada recomendable ir alternando entre sólido y triturado, ya que estamos confundiendo al bebé con lo que se mete en la boca y no va a saber distinguir cuando tiene que masticar, de cuando simplemente tiene que tragar. Esta mezcla hace que la alimentación normal y saludable falle y los padres tiren la toalla. El proceso de masticación perfecto a mi hija le llevo 1,5 meses para que tengáis una referencia, aunque cada bebé es un mundo. Cuando ya saben hacerlo, entonces si un día tú comes crema o pure también le puedes ofrecer, pero es mejor que no le lleves la cuchara a la boca, sino que se la enseñes delante y sea él o ella quien se acerquen, mi hija hasta la coge y se la lleva a la boca, os dejo un vídeo.
Basulto nos ofrece un interesante
estudio en el que se observa que cada país hace una recomendación de
introducción de unos alimentos antes y otros después, pero que en ningún caso
responden a ninguna evidencia científica sobre sus efectos. Así, no debes
preocuparte por si primero ofreces verduras, o frutas, por la carne o el pescado
o por ofrecer el huevo, no hay un orden
lógico y preestablecido para los alimentos. Siempre y cuando en tu familia
no existan alergias alimentarias podéis ofrecerlo cuando queráis y vigilando las
tabla de alimentos prohibidos en el primer año que Almudena, la mamá que mueve los hilos de Chuiguitopapis ha ilustrado muy claramente en la siguiente lámina basada en un artículo de Basulto, todos a seguirla en facebook!!.
Foto Vía
- No juegues, ni permitas que nadie ni nada distraiga a tu bebé del proceso de comer sobre todo hasta que no tenga la masticación por la mano. Imagina lo que le pasa a un adulto cuando esta comiendo y recibe un susto o se pone a cantar, nos atragantamos a veces, verdad? Pues el pequeño aprendiz aún más, así que fuera las historias del avioncito o similares, cada uno come y habla normalmente.
- Ten confianza en tu bebe, es más listo de lo que piensas. Facilítale las cosas, no las hagas por él, déjale experimentar, permítele que se convierta en un adulto autónomo y sano. Uno de los principales puntos en contra de este método es el miedo de los padres, es normal sentir cierta ansiedad, pero confía en tu hijo, todo irá bien y habla con otras madres que sigan esta alimentación, esto a mi me ayudo muchísimo. En alguna de las arcadas corrimos a comprar una malla para frutas, en un par de días vimos que la privábamos de libertad y hablar con otra madre me relajó muchísimo y hizo que no tirara la toalla, gracias Mireia!!!!
- Si tú (vosotros) tienes miedo o inseguridad se lo vas a transmitir a tu bebé, ten confianza.
- Ten seguridad de que este es vuestro método y llévalo a cabo, las primeras semanas son difíciles porque es algo nuevo para el bebé y sus movimientos son algo toscos, pero en muy poquitos días se convertirá en todo un experto en la materia, es sorprendente ver como mi hija domina la pinza con una destreza pasmosa.
- No tengas prisa, el bebé marca sus tempos y sus pautas, escucha lo que te pide. Pronto verás que como todos tiene preferencias. Puede que esta semana un alimento no le llame la atención, prueba dentro de unas semanas, no fuerces.
- Ojo con las cantidades, no pretendas que tome primero, segundo y postre, su estómago es muy pequeñito, comen muy poco al principio porque tienen que aprender el complejo proseso de miro, cojo, me llevo a la boca, acierto en agujero, mastico y finalmente trago. Piensa que lo principal es la leche, el resto es una descubrimiento sensorial y social. No fuerces su umbral del apetito, el dirá basta y lo debes respetar. Si forzamos estamos dando pie a aversiones a alimentos y a que en un fututo tu hijo pueda tener trastornos de la alimentación (obesidad, anorexia, bulimia, entre otros muchos…)
- La alimentación normal permite al bebé un desarrollo sensorial cargado e experimentación y descubrimiento, que no le puede proporcionar ninguna otra actividad lúdica. Todos los sentidos son estimulados mediante la alimentación: tacto, oído,la vista, el olfato y el gusto.
- Permite al bebé un óptimo desarrollo psicomotor, permitiéndole la coordinación ojo-mano-boca con el posterior desarrollo de la pinza digital, momento culminante hacia las actividades manuales que logran el desarrollo cerebral de la raza humana y de su inteligencia. Aquí mi pequeña que ya ha aprendido a masticar ha pasado de los gajos grandes de naranja del principio a preferir trozos más pequeños con los que entretenerse haciendo la pinza.
- A nivel físico y psicológico dota al bebé de autonomía. Si él lo puede hacer sólo, dale la oportunidad. No le prives su desarrollo normal. Permítele conseguir sus metas, muy importante para su seguridad, su sentirse capaz y su autoestima.
- El hecho de que el bebé también aprenda a masticar fortaleces los músculos de la boca, la lengua y mandíbula, cosa que podría estar influyendo en un mejor aprendizaje del lenguaje y movimiento para producir sonidos.
- Rodearos de gente que os apoye, busca apoyo en familias que estén llevando a cabo esta alimentación normal y saludable, e intenta respirar profundo cuando la abuela, suegra, vecina o personal médico se echen las manos a la cabeza y duden de tu buen hacer. Si alguien de estas personas se va a implicar en el proceso de alimentación, es necesario que la informes de todo esto y lo probéis juntos, a andar se aprende andando. Venga abuel@s guap@s, marcaros un tanto!!!
- No tengas miedo a manchar, tampoco necesitas más tiempo. Muchas familias creen que esta alimentación normal respecto a los potitos y papillas requiere mucho más tiempo, cuando es al contrario, yo no invierto nada de tiempo ni dinero en preparar cosas especiales para mi bebé, porque ella come lo mismo que yo al mismo tiempo que yo, la imitación y la curiosidad por sus referentes también es muy importante. Puedo comer al mismo tiempo que mi bebé, ya que ella come solita y sólo requiero un poco de tiempo extra en recoger trocitos caídos pero no mucho más que en recoger la mesa normal ni creo que sea ni la quinta parte que el preparar algo especial. Sobre las manchas, nada que no solucione un buen babero y unos manguitos, nosotros usamos los que tenéis disponibles en nuestra tienda.
Podemos salir a comer fuera sin
llevar nada preparado especial para ella, porque puede comer de todo (teniendo
en cuanta la lista de prohibidos), y esto nos da a todos una gran autonomía y
libertad, empezando por la bebé. La foto que véis a continuación es en un restaurante comiendo pan de espelta.
Mi experiencia a día de hoy es
muy, muy grata. Yo fui una bebé de batallas campales para comer al contrario
que mi hija. Ella, entra en la cocina o comedor y esboza una sonrisa gigante al
sentarse en la trona, su cara de expectación y disfrute es impagable. Le gusta
prácticamente todo lo que le ofrecemos y es un auténtico placer verla comer con
sus manitas y como en pocos meses ha conseguido una destreza brutal. Mi hija ya ha pasado de los gajos de naranja del principio a querer cosas que coger haciendo la pinza.
Conozco muchas familias que
empezaron pero en el que algún punto falló y dejaron este tipo de alimentación
para pasar a la clásica de papillas. En casi el 100% de los casos fue por
miedo, inseguridad, falta de información completa o falta de apoyo. Si lo pruebas
y pese a todo tus miedos te hacen estar continuamente alerta o angustiarte, no
te fustigues si optas por lo triturado, es una opción. Pero piensa que el niño
tarde o temprano tendrá que llevar a cabo el mismo proceso, te animo a que lo
realices y te guardes los consejos para cuando estéis preparados y os permitáis
disfrutar del comer autónomo, normal y saludable.
Podéis dejar vuestros comentarios
aquí o por mail.
Si os interesa el tema, puedo
realizar alguna entrada sobre ideas de alimentos o recetas familiares adaptadas
al bebé, ya me diréis.
¿Os apetece?
¿Tenéis alguna duda?






Buenas!
ResponderEliminarMe ha gustado mucho está entrada. Tengo un bebé de 6 meses y he empezado a introducir la AC. Voy poco a poco. De momento un par de frutas y unas gachas un poco espesas para que pueda cogerlo con las manos. Qué recetas familiares se pueden realizar para adaptarlas al bebé?
Muchas gracias!
Muy atenta a las nuevas entradas del blog dónde trataré de responder a tus dudas.
EliminarMuchas gracias por la entrada! Yo ya tengo ganas de empezar con el tema, tiene 5 meses y medio. Pero la gente de alrededor es muy pesada, sobretodo la familia, que si no va a engordar, que si no será un niño valiente. I bla bla bla Cansinos! Finalmente ya les dije q si no quieren verlo, tranquilos que no iremos más a comer. Que manía en meterse en la manera de criar a nuestro hijo. Para mi fantastico una entrada con recetas familiares adaptadas. Gracias de nuevo
ResponderEliminaránimos con el BLW, lo importante es que los padres tengan seguridad y confianza, lo demás vendrá sólo.
ResponderEliminarHace tiempo que quería dejarte un comentario y no veía el momento.
ResponderEliminarYo empecé con la alimentación complementaria con el método tradicional: purés. Le daba, además, trocitos de galletas para que fuera babando y masticando.
Aquí los alimentos se introducen de manera distinta que en España. No parece muy preocupados por las alergias, así que, prefiero seguir las pautas de España.
Al principio me costó 3 o 4 intentos encontrar una combinación de "verduritas" que le gustara. Luego le fui introduciendo carne y todo iba muy bien hasta que...decidió que el puré no iba con ella jajaja. En ese momento empecé a darle trocitos y problema solucionado.
Todo lo que le ofrezco le gusta: "verduritas" (calabaza, calabacín, cebolla, puerro, patata, nabo, espárragos trigueros, judías verdes, coliflor, brócoli, pimiento, tomate) al vapor, salteadas, pisto, champiñones salteados, patatas guisadas, pasta boloñesa, pimientos asados, pescado...¡vamos que le doy de todo siempre que lo pueda comer! Todo le gusta. Da gusto darle de comer.
No come grandes cantidades de una misma cosa así que, cuando veo que se cansa, le ofrezco otra cosa: un poco de queso, yema de huevo, aguacate...
La fruta le encanta: toda.
Las cosas que son fáciles de coger (no espachurrables ni patinosas) se las dejo coger para que ella misma se las meta en la boca: le gusta comer a ella sola.
Cuando termina de comer comemos nosotros y ella nos acompaña. La mayor parte de la veces nos mira con cara de "¿puedo probar eso?". Le llama muchísmo la atención la comida y nosotros procuramos fomentar y atender ese interés.